Back to blog
Cap. 6

Indicadores de innovación

Roberto Osorno Hinojosa · 2025-06-19

¿Estamos innovando o solo haciendo cosas diferentes?… Esa es una pregunta clave para cualquier organización, y para responderla necesitamos medir. Medir la innovación no es simple, pero tampoco es imposible. Este capítulo ayudará a comenzar a hacerlo.

¿Por qué medir la innovación?

La innovación tiene muchas formas: algunas son visibles, tangibles, intangibles; algunas se pueden contar y otras simplemente se sienten. Pero si no medimos, no sabemos, y si no sabemos, es más complejo mejorar. Por eso medir importa.

¿Qué se puede medir?

Lo que buscamos es saber si lo que estamos haciendo está generando valor. En este capítulo nos enfocamos en indicadores cuantitativos —números— no porque los números lo digan todo, sino porque nos ayudan a ver lo que no siempre se nota.

Algunos ejemplos de indicadores para empezar:

  • Número de ideas recibidas — ¿Cuántas ideas llegan en un periodo de tiempo? Saber esto dice si la gente está participando.
  • Número de ideas que llegan a prototipo — ¿Cuántas ideas pasan de ser una ocurrencia a una propuesta concreta? Aquí se mide la capacidad de avanzar, no solo de imaginar.
  • Tasa de conversión — De todas las ideas, ¿cuántas llegan a mercado? Este dato es clave para identificar el cuello de botella en tu organización.
  • Tiempo del ciclo de innovación — ¿Cuánto tarda una idea desde que nace hasta que se implementa? Aquí puedes detectar procesos lentos.
  • Tasa de éxito (hit-rate) — ¿Cuántas ideas generan valor real? No todas lo hacen, y eso está bien, pero hay que saber cuántas sí.
  • Ingresos por innovación — ¿Cuánto ganamos con productos, servicios o procesos nuevos? Este indicador es más difícil de medir, pero vale la pena intentarlo.

¿Cómo empezamos?

Con lo que ya tienes. No necesitas un sistema perfecto, solo empezar a observar. Puedes apoyarte con una hoja de cálculo, un formulario compartido o una conversación regular. Lo importante es construir una rutina de medición que sirva para mejorar, no para castigar ni presumir.

¿Y la cultura?

Medir no solo tiene que ver con datos, sino también con cómo pensamos la innovación. Aquí entra el modelo de madurez de la innovación de Rao y Weintraub, que propone seis dimensiones para evaluar:

  • Recursos — ¿Hay tiempo, dinero, talento y herramientas para innovar?
  • Procesos — ¿Existe una forma clara de proponer, evaluar y llevar ideas a la acción?
  • Valores — ¿La innovación es importante en la cultura de la organización?
  • Comportamiento — ¿Las personas participan, se arriesgan, preguntan?
  • Clima — ¿Hay confianza para proponer ideas y aprender del error?
  • Éxito — ¿Cómo se reconoce la innovación? ¿Qué significa tener éxito?

Este modelo no es una receta, es un espejo: sirve para ver dónde estás y hacia dónde puedes ir.

Para comenzar

  • Empieza con pocos indicadores —uno o dos— los que te sirvan
  • Que lo que midas te ayude a decidir
  • No midas para juzgar; mide para aprender y mejorar
  • Comparte lo que aprendas, habla de los datos y pregunta
  • Ajusta con el tiempo: las métricas también evolucionan

En resumen, medir no es el fin, es el medio. Cuando medimos, aprendemos; cuando aprendemos, mejoramos; cuando mejoramos, innovamos con más fuerza.


¿Quieres calcular tus indicadores de innovación de manera rápida? Consulta la herramienta del Capítulo #6.

Profundiza en este y otros temas en el libro Innovación Abierta: Conceptos, Casos y Aplicaciones — ITESO Editorial, 2025.